Cambios en casa: la nueva habitación de los libros

Tenía muchísimas ganas de tener una pared llena de estanterías en las que poder colocar todos los libros. Llevo meses guardando imágenes de paredes enteras repletas de baldas de madera. Y, por fin, conseguí cumplir mi sueño: hoy os enseño los últimos cambios en casa y la nueva habitación de los libros.

Primer paso: liberar espacio

Esta habitación de la casa pasó por muchos fases. Primero fue una especie de almacén dónde guardábamos libros y cajas con recuerdos. También tenía un escritorio hecho con un tablón y unos caballetes. Una especie de despacho-habitación de almacenaje, que también se convertía en la habitación de invitados cuándo recibíamos a alguien en casa.

cambios en casa

La verdad es que esa mezcla de cosas no funcionaba bien. Era una habitación muy bonita y la estábamos desperdiciando. Así que hace unos dos años decidimos trasladar unas estanterías muy pesadas (y un poco incómodas) de Ikea, a otra habitación (más oscura y menos bonita) y dejar esta zona para el escritorio y los libros. Los colocamos en el suelo y la idea puede ser súper bonita en un tablón de Pinterest, pero la realidad es que los libros así se estropean y resultan imposibles de limpiar.

La habitación estuvo así un tiempo. Le añadí un bonito espejo hecho a medida de Mido Decoración que me encanta. Pero el escritorio, que ahora estaba delante de la ventana, seguía comiéndose mucha luz de la habitación. Así que un día me propuse liberar por completo esta habitación de todo lo que no necesitaba y convertirla en un espacio para disfrutar. Un lugar para entrar y pasar un rato leyendo un libro.

Segundo paso: pintar

El primer paso fue mover todo y volver a pintar. Decidí que el rodapié también iría de blanco. Mi santo padre me ayudó a pintarlo todo. Bueno, lo reconozco, lo pintó todo él, yo solo le animé desde la puerta. Lo siguiente fue colocar las baldas que cubrirían toda la pared. Se las encargué a medida a Nardiz. Son unos auténticos tablones de madera con unos soportes de metal pintados de rosa. Son increíbles!

Las estanterías quedaron incluso mejor de lo imaginado y ahí colocamos todos los libros. Nos deshicimos de algunos que ya no queríamos y que esperan en una caja para disfrutar de una segunda vida en manos de otras personas. El último paso fue colocar las cortinas. La verdad es que le dan mucha calidez a la casa. Las mías son 100% lino y las compré en Zara Home.

En un futuro espero añadir una lámpara y puede que una pequeña butaca, pero, de momento, me gusta disfrutar de la habitación de los libros tal y como está. Los nuevos cambios en casa no me pueden gustar más. Y a vosotros, ¿qué os parece el resultado? ¿Tenéis previsto algún cambio en casa para 2022? ¡Besos y muchas gracias por vuestras visitas y comentarios!

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