Lost in… Portugal. Tres días en Oporto

Después de lo bien que lo pasamos el año pasado de despedida en Lisboa, mi amiga Lauri y yo queríamos repetir viaje de amigas este verano. Así que nos subimos al coche y pusimos rumbo a Oporto. Sabéis que me encanta Portugal y más aún Porto (podéis ver otro de mis viajes aquí), y estas mini vacaciones las disfruté como una enana. Nunca me canso de esta ciudad y siempre descubro sitios nuevos, esta vez, con la ayuda de mi amiga portuguesa Joana (podéis ver su blog Jo&CompanyStyle aquí). Y estos fueron nuestros planes para tres días en Portugal entre amigas!!

Día 1

El primer día en Oporto empezamos con un desayuno muy rico y saludable en Noshi Coffe, muy cerca de la Universidad de Oporto. Este local vegano es especialista en desayunos y allí tomamos unas tostadas con pollo y aguacate riquísimas. Me encantó la terraza interior con un jardín colgante.

Del Noshi Coffe nos fuimos a dar un paseo por la Torre dos Clérigos y flipamos con las colas para entrar en la librería Lello, la librería de Harry Potter. Por suerte, yo ya la había visitado el año pasado (aquí), así que, con el estómago lleno, pusimos rumbo a la playa.

Fuimos a la zona del sur de Oporto, por Vila Nova de Gaia, hasta llegar a la playa de Aguda. Es una zona muy bonita, pero muy venteada. Tiene un paseo con un montón de restaurantes cuquis para comer. Allí estuvimos tomando el sol un buen rato, haciendo fotos en las playas vecinas y sus preciosas dunas. La siguiente parada la tenía clara, se la había visto a Joana en su perfil de Instagram: el Daikiri Bar, en la praia da Madalena. Tiene palmeras y buena música, y una sangría riquísima.

Finalizada la jornada playera volvimos a Oporto. Tenía otro local pendiente en la lista: el Miradouro Ignez. Nunca había experimentado la puesta del sol con vistas al río Douro, así que ese era el momento. El sitio tiene unas vistas muy buenas y una luz preciosa con la puesta del sol. Nosotros solo tomamos unas sangrías, pero también tienen carta con hamburguesas.

A esas alturas del día estábamos muertas de hambre. Así que buscamos un sitio para cenar. Miss’Opo estaba en mi lista de pendientes desde hace más de un año, pero nunca conseguía verlo abierto. Esta era mi oportunidad y a las ocho de la tarde (durante la semana en verano solo abre para cenas) estábamos puntuales allí para intentar coger mesa. No teníamos reserva, pero tuvimos suerte y nos sentaron en una mesa compartida. El local es una pasada, el ambiente muy bueno y la comida riquísima. Los platos están escritos a mano en una hoja reciclada. En el menú que nos tocó a nosotras había sopa do emigrante (de verduras, muy buena), carne y una fabada portuguesa increíble.

Día 2

El segundo día buscamos un sitio nuevo para desayunar. Encontré uno que tenía muy buena pinta, en la zona de artista de Miguel Bombarda. Se llama Época Cafe y tomé la tostada más rica del mundo. Llevaba tomate casero (hecho al horno el día anterior), huevo, rúcula y queso parmesano. Increíble!! El sitio es pequeño, muy Brooklyn, y tiene algún libro de inspiración para quedarte allí todo el día.

Después del desayuno el objetivo del día era llegar a las Piscinas das Marés, en Leça da Palmeira, al norte de Oporto. Son unas piscinas diseñadas por Álvaro Siza, el arquitecto de cabecera de Oporto (y el de mi facultad en Santiago de Compostela) que están pegadas al mar. Aunque también hacía bastante viento (es lo que tiene estar a descubierto en el océano Atlántico), se estaba muy bien. La zona es una maravilla y merece mucho la pena ir. Nosotros pagamos la entrada de medio día, 4 euros.

Esa noche tocó cenar en uno de mis sitios favoritos de Oporto: Cantina 32. Ya había estado en febrero del año pasado y esta vez repetí con mi amiga Lauri. Es el sitio perfecto para tomar bacalao y otros platos típicos portugueses. Esta vez probé su postre estrella: banana cheescake. Sí, es la maceta que podéis ver en la foto. Parece una planta, pero es la tarta más rica del mundo!

Día 3

Tercer día y tercer desayuno. El lugar elegido fue O Diplomata. Ya había estado allí con mi amiga Joana. Es muy famoso por sus tortitas y suele haber cola. También tiene unos desayunos muy ricos. Nosotras nos tomamos unos bocadillos con huevo y bacon, perfectos para reponer fuerzas.

Después de cargar pilas en O Diplomata hicimos un poco de shopping. Hay una tienda muy chula que merece la pena visitar: Coraçao Alecrim. Tiene antigüedades, bolsos de rafia y revistas chulas como Cereal o Kinfolk.

Nuestro viaje acabó en el museo de la Fundación Serralves. La entrada cuesta 10 euros y tiene unos jardines preciosos en los que pasar el día (con burros incluidos). Allí encontramos esta casa rosa tan fotogénica.

¡Espero que os haya gustado mi guía de Oporto! ¡Besos y muchas gracias por vuestras visitas y comentarios!

 



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