Neon life

neon life

Si hay un neón seguro que verás un iPhone apuntando. En 2015 cumplieron cien años. Pero no sé que pasa con estos luminosos, que un siglo después siguen provocando una atracción fatal. Las Vegas el paraíso de los neones. Allí está su Neon Museum, con algunos de los carteles luminosos más míticos de la ciudad del pecado (si os apetece os podéis dar una vuelta por el museo en este post).

En EEUU cualquier neón mola porque te recuerda a una película, a lo que has visto en la tele desde pequeña. Pero hay neones por todo el mundo. En A Coruña, muy cerca de mi casa, un cartel de una tienda de guitarras, Rockbox, me recuerda que es posible sentir, aunque solo sea por un segundo, que un simple neón puede transportarte a cualquier parte del mundo.

Neones por todas partes

En Londres hay neones por todas partes. Si abres un bar en Shoreditch ya puedes ir colocándole un neón si quieres que tu local acabe en Instagram. Hasta el Museo del Diseño, que acaba de estrenar nueva sede, presume de sus neones y recuerdan, de paso, que están de vuelta:  «We are open».

Moda y neones son buenos amigos. ¿Cuántos reportajes de moda habéis visto de noche, con luces de neón de fondo y modelos estupendas con la perfecta pose de trasnochada-guapa? Seguro que muchos. Son mis preferidos.

Algún día tendré mi propio neón para casa… Pero mientras ese momento no llega os dejo con algunos de los neones que se han cruzado en mi camino. ¡Espero que os gusten! ¡Besos y muchas gracias por vuestras visitas y comentarios!

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